Francisco de Asís de Borbón fue el único rey consorte de España por su matrimonio con su prima la reina Isabel II, que sería depuesta del trono en la Revolución de 1868 que obligó a ambos a partir al exilio a Francia, donde permaneció hasta su muerte en el año 1902.
Sin embargo, su memoria ha sido olvidada por muchos debido a su posición secundaria por detrás de grandes figuras como su esposa o su hijo, el rey Alfonso XII, siendo más recordado como un personaje mediocre eclipsado por las múltiples etiquetas y estigmas que se le colocaron, entre las que se destacan su supuesta homosexualidad y amorío con Meneses, además de las múltiples infidelidades de su esposa.
